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viernes, 12 de agosto de 2011

EL SIDA EN LOS CRISTIANOS
SÍNDROME DE INDIFERENCIA ADQUIRIDA

(Esta interesante reflexión la encontre en una página web y me pareció interesante compartirla con ustedes)



Mientras en el mundo natural cada día hay un crecimiento de el hambre, la guerra y las epidemias mortales son casi imposibles de detener, pero desgraciadamente no solamente es ahí en donde se encuentran esos problemas, pues dentro de la iglesia cristiana parece que poco a poco se ha empezado a introducir un virus que aun estamos a tiempo de controlar, es el virus que provoca el SIDA, síndrome de indiferencia adquirida, los “cero participativos”, son las personas que ya lo han contraído y hay varias formas de que te puedan contagiar, pero vamos a conocer con detalle el peligro de esta seria y peligrosa enfermedad.


¿Qué es el SIDA en los cristianos?

Es un mal que a últimas fechas parece estar tomando mayor fuerza entre la población cristiana, esto es que las personas se muestran indiferentes a lo que Dios está pidiendo que hagamos en estos últimos tiempos, que principalmente fue la gran comisión de ir y predicar el evangelio a toda criatura, sin embargo como cristianos vemos las necesidades de los otros, esa hambre de Dios que el mundo tiene y somos indiferentes a ellos, pasamos sin poner atención y buscamos únicamente lo que a nosotros nos puede convenir.


¿Cómo se originó este virus?

Es un virus del que aun no se tiene el dato exacto de su origen, pero parece ser que su principio fue haya por el huerto del Edén, en donde la serpiente seduciendo a Eva, la incitó a probar el fruto prohibido, y de esa forma ella comenzó a mostrarse indiferente a lo que Dios le había ordenado.


¿Cuáles son los principales síntomas de este mal?

Son varios, sin embargo entre los más comunes y de más fácil detección son:

en su fase primera:
Falta de interés por tener comunión con Dios, esto es, flojera para orar.

  • Falta de interés para leer la Biblia.
  • Distracción continua dentro de las reuniones de la iglesia.
  • Falta de involucramiento con las actividades de la iglesia.
  • Indiferencia por compartir el evangelio.
  • Irritaciones y pequeños enojos con amigos cristianos.
  • Olvido para dar gracias por los alimentos.
  • Sueño en las prédicas.


En la fase secundaria:

  • Desánimo para asistir a la iglesia.
  • Dudas sobre la existencia de Dios y la salvación.
  • Burla continua hacia todo lo que se relacione con la iglesia.
  • Crítica constante a los otros miembros de la iglesia.
  • Pelear sobre la doctrina defendiendo ningún punto.
  • Crítica constante a las autoridades.
  • Desobediencia continua.

En su última fase:
  • La no existencia de autoridad.
  • El sabelotodismo unido al mevalismo. (esto es la conducta de: “todo me vale”)
  • Creencia de poder manipular a Dios.
  • Las mejores amistades son personas no cristianas.
  • Asistencia a lugares que influyen negativamente a la vida.
  • Atentados contra el cuerpo.
  • Distanciamiento de la iglesia.
  • Actitud de orgullo y poder frente a otros cristianos.
  • Malas palabras como parte del vocabulario habitual.



Y ¿después de estas fases cuál es la consecuencia?

La consecuencia es fatal, Muerte espiritual.



¿Es contagioso este virus?
Altamente contagioso, y lo peor es que en la gran mayoría de los casos no es detectable sino hasta la segunda o tercera fase.


¿Cuales son los métodos de contagio?
También son muchos, pero entre los que más destacan se encuentran:

El contacto oral.
esto es que al estar platicando con una persona que tiene el síndrome va a depositar en los oídos del receptor pequeños gérmenes patógenos que después se incubarán y viajaran por el cerebro hasta la boca, creando así una cadena infecciosa que a su vez contagiará a otro, luego de la boca bajará por la laringe hasta la altura del corazón, una vez depositado ahí, es ya algo sumamente peligroso.

El contacto anual
Este se da principalmente en aquellas personas que tienen por costumbre dejar de asistir a la iglesia por temporadas largas, de esos que sólo tienen contacto con la iglesia una vez al año, de ahí lo de “anual”. La falta de Koinonia (comunión con otros cristianos), hace indiferentes a las personas.

El intercambio de fluidos ideológicos.
Cuando una persona tiene constantes pláticas con personas de ideologías contrarias o diferentes al pensamiento de Dios, y las convicciones cristianas aun no están muy sólidas, hacen que ese intercambio de ideas altere el organismo espiritual, sentimental y aun el físico, esto es altamente contagioso si se tiene alguna pequeña herida del pasado que no ha sido cicatrizada, pues por ahí es por donde entra el virus.


¿Cómo podemos protegernos para no contagiarnos de este SIDA?
La respuesta es simple: Con el poder del Espíritu Santo y su fruto: amor, paciencia, gozo, fe, mansedumbre, templanza,benignidad y bondad, esto solamente puede venir de Dios y de tener una constante comunión con él. Orando en todo tiempo con acción de gracias y súplica, teniendo sana comunión con nuestros hermanos en Cristo, respetando y orando por las autoridades, predicando el evangelio a toda criatura.
Sólo así podemos evitar la indiferencia en nuestra vida y poder llevar a cabo, la tarea que desde un principio nos fue encomendada por Dios, el extender Su reino en la tierra


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